jueves, 6 de diciembre de 2007

lo hecho echado está


He escrito el e-mail que nombraba al principio de este blog. Corto, sórdido, escaso... pero siempre suficiente. Al principio el miedo se te apodera. Una sensación de permanencia del ego impide cualquier cambio. Pero como también he perdido la costumbre de pensar e imaginar y el miedo no hace mas que imaginar pos ha sido fácil. Como quién da un paso desde el muelle al barco mientras las olas mecen la cubierta. Te puedes caer, pero si el paso es más decidido tienes menos posibilidades de caer al agua porque las piernas no te tiemblan. A pesar de ofrecerme siempre cabe la posibilidad de que con una bici me mande a paseo.


Paso de página.