miércoles, 11 de febrero de 2009

primer díptico encontrado



Era lo que tenía hacer diapositivas y que te las enmarcaran. El azar hizo esto. No fue intencionado, quiero decir. Fue en una excursión a la cima del Moncayo. Por el 2000.


"El hombre caminaba lentamente. Sus pasos por la tierra del desierto dejaban una futil huella. Su mirada dura. Sus manos caían.
Avanzada día tras día por las mismas llanuras, en el horizonte dientes ovalados que cambiaban con la luz.

Pensaba consigo mismo palabras e imágenes del pasado, conviertiendolas mágicamente en presente.

Quieres dar un paso más?
y arrastraba un pie hacia adelante.

Porqué no regresas sobre esa huella?
porque no sería regreso.

Un nuevo paso inoportuno.

Cuando divisó una hormiga levantó el pie para pisarla fuertemente.
Levanto su mirada al sol.
Dejo que la brisa jugara con su pelo sobre su cara.
Se paró.
Se sentó.
Sus piernas se cruzaron.
Sus manos se apoyaron sobre las rodillas.

Observó la hormiga largamente. Sentía que cambiaba el orden de las cosas con su presencia.
La hormiga le escaló el pie hasta el lugar donde se cruzaban las piernas.
Se observaron largamente.

No me muevo. Respiro en armonia.
Acaricio la tierra. Mis manos huelen a rosas.

Y se tomó la cabeza entre las manos.

El sol marchitó más apresuradamente su cara.

Quiero descender al centro de este circulo.

Tomó un puñado de tierra y dejó deslizarse la arena por los huecos de la cuenca.
Apretó las piedras sintiendo comprimirlas. Las dispersó por el aire.

Mis maños huelen a rosas.

La hormiga se agitó nerviosamente.

Busco el camino de regreso.
Pero las huellas se han disipado.
Estoy solo. Sólo me acompañas tú. Ahora.

Te iba a pisar.
Yo también.

Allí vamos.

Tu primero.

Y dieron el paso definitivo.

inoportuno".