miércoles, 25 de marzo de 2009

juego de espejos



Entro a un servicio público y me dirijo a uno de esas pilas duchampinas de pared. Comienzo a mear y me vuelvo para comprobar que estoy solo. Pero para mi sorpresa distingo a una figura de espaldas a mi y pienso: Anda, un señor!... y ese señor era yo.