domingo, 15 de marzo de 2009

Ernesto es un hombre fascinado por la vida



Ernesto Salvatierra es un hombre fascinado por la vida. La vida le ata a este mundo que compartimos.
Para él se trata de conectar las cosas en su esencia más pura. El punto de vista espiritual de la materia.
Los cuerpos de matería contienen algo. Algo que todavía no se ha inventado para analizar la composición espiritual, eso que permite saber el comportamiento futuro del cuerpo. El proceso lento de su descomposición. Las causas de la tristeza, la inquietudes...
Cuando mira parece comprender la causa de su existencia. En el cosmos todo está conectado. El origen primero se obvia, como el fin. El mal es lo que no debe renovarse, sino perecer, porque en su existencia se corre el riesgo de que perezca también el bien, la vida global. No es un mundo de necesidades cuando se crea una gran masa. En la vida sólo comer y la compañia es de verdad imprescindible. Cuando Jesús actúa es en una gran empresa, en lo que está encomendado. En su mundo la violencia existe como en el nuestro. Y para desprender el mal del futuro, en su análisis de causas del mal, realiza unas reglas para que sean inculcadas para la mejora de vida. Para creer fuertemente en el futuro.
Todo es para él una razón espiritual. Hasta trabajando se dejaba llevar por la espontaniedad de sus pensamientos. Esto no sabía si era bueno o malo, pero era. Y cada vez era mayor. Con el paso del tiempo su vida se fue complicando. No era el hecho de dominar la técnica. Era compreder el espejismo en el que estaba. Y para eso le ayudó la fotografía. La utilizó al principio para la realización de imágenes que tenía en su cabeza, pero descubrio que era de la realidad, de sí mismo de lo que hablaba siempre. Empezó a conectar a las personas poara analizar el mundo. Plasmó en imágenes sus cuerpos y las partes de sus cuerpos, y las plasmó en momentos que fueron. No se sabe bien el porqué. Que fascinación le daban algunas personas? qué formas, qué momentos?.