viernes, 24 de abril de 2009

Asfalto y cambios de plano


Un recuerdo de Ernesto Salvatierra de cuando era niño: la gente se sentaba a las puertas de las casas en Casetas. La gente se sentaba a contemplar el tiempo pasar. Los pájaros, las personas, los saludos, los perros, las plantas que respiraban. Sin asfalto, sobre la tierra de verdad. El sol se hacía más amable al atardecer. Esa imagen que la gente buscaba, ha desaparecido. La gente, para ver coches, ruidos y negro asfalto se mete en sus casas. Buscando otras imágenes manofacturadas en televisión, con un código manido, fácil y rápido, con un tiempo que se escapa en cada cambio de plano.

La gente se pasaba horas comtemplando el mismo paisaje.