martes, 2 de junio de 2009

Viaje en ascensor

Ernesto busca en los viajes de ascensor que sus ojos se miren directamente y simultáneamente durante largos intantes. El derecho mira a su reflejo derecho y el izquierdo al izquierdo (parece fácil pero requiere entrenamiento). Por lo general los dos ojos se dirigen hacia el mismo punto. Así realmente se encuentran frente a frente y el tiempo se alarga hacia la eternidad.