martes, 25 de enero de 2011

de la extrañeza de no reconocerse en las fotos


Nunca se había visto. Bueno, nunca se había visto como los demás le veían. El espejo le devolvía el reflejo especular y llevaba toda la vida construyéndose al revés de como la gente terminaba aceptándole. Cuando se miró en la foto, miraba la cara de un extraño. Le sonaba esa cara, sí, le parecía familiar, pero no se reconocía. Quizás porque no se había visto nunca.