jueves, 9 de junio de 2011

la fotografía chirriante de Morenatti

Está bien. En vista de los últimos acontecimientos, está bien. Los reporteros gráficos se quejan de que la verdad es asaltada. A esto Morenatti anuncia un decálogo con estrictas normas de comportamiento para el fotorreportero. Diez por no decir veinte, intenciones de no interferir en la realidad. ¿Cuándo un fotógrafo no interfiere en la realidad? Pensaba ya contestada la pregunta. Me parecía retórica. ¿Qué vamos a hacer? El activista es reportero para salvaguardar su físico y denunciar al mismo tiempo. Era el momento de usar la invisivilidad del fotógrafo. Como por arte de magia se enroca el activista a la posición de espectador (observador). Se han cambiado los papeles. Esa es la mutación social. Todos somos periodistas. Todos tenemos voz. Podemos denunciar.