Mostrando entradas con la etiqueta Ernesto Salvatierra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ernesto Salvatierra. Mostrar todas las entradas
jueves, 9 de junio de 2011
la fotografía chirriante de Morenatti
Está bien. En vista de los últimos acontecimientos, está bien. Los reporteros gráficos se quejan de que la verdad es asaltada. A esto Morenatti anuncia un decálogo con estrictas normas de comportamiento para el fotorreportero. Diez por no decir veinte, intenciones de no interferir en la realidad. ¿Cuándo un fotógrafo no interfiere en la realidad? Pensaba ya contestada la pregunta. Me parecía retórica. ¿Qué vamos a hacer? El activista es reportero para salvaguardar su físico y denunciar al mismo tiempo. Era el momento de usar la invisivilidad del fotógrafo. Como por arte de magia se enroca el activista a la posición de espectador (observador). Se han cambiado los papeles. Esa es la mutación social. Todos somos periodistas. Todos tenemos voz. Podemos denunciar.
viernes, 7 de mayo de 2010
zas

En la teoría fotográfica se suceden los debates. La imagen ¿es una verdad?, ¿es una mentira?, ¿es una verdad que parece mentira o mentira que parece verdad?, ¿una mentira aceptada, una ficción..?.
La imagen es una cuestión de fe igual que lo es la palabra (y la palabra escrita más, de hecho la Biblia fue quedando relegada con la imprenta, la fotografía tambiéna medida que se desentraña el santo misterio).
Será por el nivel de iconicidad que tendemos a engañarnos con la fotografía, pero los medios y nosotros mismos ponemos la imagen al mismo nivel que la palabra. Al fin y al cabo los dos son lenguajes. la pregunta no es si la fotografía es ficción ¿lo es la palabra?. La pregunta es ¿para qué queremos el lenguaje?, ¿para debatir si el lenguaje es verdad?.
domingo, 7 de febrero de 2010
Quizás
Cuando entras todo cambia. No sé si es bueno o malo verificar el contenido, pero es. Queriendo entender lo que contiene, verlo y beberlo de ese otro modo de la conciencia, alterando quizás el uso primero real de la imagen (vaciando el primer nivel de contenido de la imagen, Zabalza). Quizás sea la digestión de las palabras o las imágenes. La reflexión. La transformación de la materia en energía. Porque el hombre es como un emisor y un receptor a la vez. La imagen es la cáscara de huevo, quizás del huevo hueco del futuro. Lo ves por fuera pero no ves lo que contiene por dentro. Lo que está engendrando. Es demasiado dudoso lo que digo (metafórico! por dios!). Quizás es sólo una cuestión de bueno o malo. De bondad, de benevolencia. Quizás el hombre debe filtrar lo bueno y eliminar lo malo, lo que es perjudicial.
Mataron a los zorros porque se comían las gallinas.
domingo, 24 de enero de 2010
viernes, 15 de enero de 2010
constelación

La primera vez que vi la tela terminada me recordó al Guernica y a Picasso. Por el tono, por el tamaño, y por el enfrentamiento entre el pintor y el modelo. El modelo puede dejarse hacer, entregarse y rendirse, pasar indiferente o entrar en su contradicción y luchar. Puede mirar de frente, provocar o eludir mirando para otro lado.
Cuando al principio me dispuse ante él, yo reía. Hacía años que no me retrataba y me sentía como un niño. Me miraba persiguiendo los primeros rasgos de sombra y luz. “Luego la gente se cansa de reir” me confesó. Cuesta mantener el mismo sentimiento durante una sesión de retrato aunque sea breve. Aún así, estuve sonriendo un buen rato. Después vi aparecer mi rostro entre las pinceladas y acabé sucumbiendo a la seriedad. En la fotografía el instante perecedero y fugaz es lo que permanece. Si la verdad no fuera tan relativa me gustaría creer que en la pintura los rasgos vitales e incorruptos del retratado son los que se plasman en el lienzo por la propia temporalidad inherente del proceso.
La mirada de David recorre sucesivamente la persona, la paleta, el color, la tela, el rostro, la paleta, la superficie… Desvela los rostros que salen de la niebla. Todos tienen diferente luz cambiante y esa suma me maravilla. Tiempo y acumulación de pinceladas en el mismo espacio con una multitud de variables que se definen en algo. Como en un rostro más verdadero y esencial causado por el proceso de feedback que depura las formas. Nada se acaba. Se da por concluido y se deja.
En la tela queda el conjunto de todas las personas, en días y lugares diferentes, eliminando la coherencia de la luz sin ningún pudor. El lienzo se acepta tal y como es, con las luces cambiantes de los rostros en un mismo cuadro. Ha obviado lo racional, permitiendo liberar la mancha.
Las personas que posamos para David formamos parte una imagen que sirve de mapa y de diario detallado de su proyecto. Nos posiciona próximos unos a otros, retratados en una misteriosa constelación que gira alrededor del pintor.
Y esto nos lleva a pensar que lo realmente importante ocurre fuera del lienzo. El proceso es la finalidad y la finalidad es el proceso. El lienzo es el anclaje que nos recuerda lo que pasó.
Es un regalo. Un espejo donde mirarse.
Pintura en estado puro.
Ernesto Salvatierra para el proyecto "el proceso en el otro" de David Adiego.
29 de Diciembre de 2009
domingo, 20 de diciembre de 2009
primeros recuerdos

El primer sueño o pesadilla que recuerda Ernesto Salvatierra es de cuando contaba escasamente con tres años. Era más una mezcla de imágenes y sensaciones de difícil descripción. Lo recuerda pero no los vive. Aún así los recuerda vivamente cuando enferma. Dice que fue en ese preciso momento cuando nació su conciencia. Viajaba en la más profunda oscuridad como un cometa surcando planetas o formas esféricas y lineas que cruzaban como hilos. Esa armonía cambiaba a hilos con pinchos y esferas imperfectas con puntas que se enredaban en laberínticas formas. Se despertó sobresaltado y dice que adquirió consciencia (conocimiento de sí mismo).
Poco tiempo después en el suelo de la terraza de su casa se iluminó una ventana que correspondía a la de un taller. Sucedió ante sus ojos y entonces debió de aflorar el subconsciente. Por aquel entonces Travolta bailaba en la discoteca del Fiebre del sábado noche sobre un suelo de colores cambiantes.
jueves, 26 de noviembre de 2009
vacio

Ante la pregunta de ¿qué materiales se usan para la escultura? inmediatamente Salvatierra pensó en el papel...luego se le ocurrió el aire, y por último la ausencia de materia, la existencia del espacio. Siempre se veía lo lleno, pero se obviaba el vacio. Lo lleno da forma al vacio y al revés. Lo mismo le pasaba a los espacios en blanco o en negro. Como están allí y nadie los respeta es muy fácil entrar e invadirlos. Horror vacui. El silencio es difícil de ver y fácil de llenar.
Pensó en invertir la dirección de la luz y fijarse en el sentido direccional de las sombras, y descubrió que la sombra también avanza.
lunes, 23 de noviembre de 2009
el hombre invisible

Edu me confundió con Ernesto Salvatierra. Ante su pregunta "¿Ernesto Salvatierra eres tú? Como te va el tema de la suplantación de identidad como a Fontcuberta" me quedé atónito y respondí lo más rápido que pude: no, ¿pero qué dices?. y seguidamente le pregunté: ¿sabes donde hay una tienda de disfraces por aquí?, y me dijo que sí, que al principio de la calle Manifestación. Y me fuí a comprar mi traje de hombre invisible.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Actos de comunicación fractal

Un acto de comunicación visual se compone de tres elementos básicos:
Un emisor es la persona o cosa que emite una imagen.
Un receptor es la persona o cosa que recibe una imagen.
La imagen es la emisión o reflexión de la luz por la materia.
La imagen es información, luego una imagen es mensaje.
Cuando capturamos una imagen de la realidad mediante una cámara estamos realizando una copia de la imagen.
Si emisor y receptor estan conectados (son uno o forman un grupo) y se comunican directamente en la misma dimensión espacio-temporal se produce un efecto de retroalimentación donde se crea una multiplicación de una misma imagen.
Un fractal es un objeto cuya estructura básica, fragmentada o irregular, se repite a diferentes escalas.
Ernesto Salvatierra para la exposición "FRACTUS" de Rubén Vicente
21-10-2009
jueves, 25 de junio de 2009
hipoacusia, acúfenos y alopecia

Ernesto sabía desde su infancia que un paralelismo se encontraba entre Goya y Beethoven ¿pero qué?. Fueron contemporáneos y murieron con un año de diferencia. Su gesto enfadado y su pelo desmelenado les hacia similares. Pero había otra cosa en común que explicaría todo lo demás: la sordera que les afectó conforme fueron envejeciendo. Síntomas claros producidos por los acúfenos son la falta de sueño y la irritabilidad.
A Goya le costaba dormir y se colocaba un sombrero con velas para trabajar en la noche.
viernes, 24 de abril de 2009
Asfalto y cambios de plano

Un recuerdo de Ernesto Salvatierra de cuando era niño: la gente se sentaba a las puertas de las casas en Casetas. La gente se sentaba a contemplar el tiempo pasar. Los pájaros, las personas, los saludos, los perros, las plantas que respiraban. Sin asfalto, sobre la tierra de verdad. El sol se hacía más amable al atardecer. Esa imagen que la gente buscaba, ha desaparecido. La gente, para ver coches, ruidos y negro asfalto se mete en sus casas. Buscando otras imágenes manofacturadas en televisión, con un código manido, fácil y rápido, con un tiempo que se escapa en cada cambio de plano.
La gente se pasaba horas comtemplando el mismo paisaje.
miércoles, 25 de marzo de 2009
juego de espejos
domingo, 15 de marzo de 2009
mus

Todo aquello que el ser humano puede ver, contiene estética como una de sus propiedades. El concepto de estética en sí mismo, podríamos entenderlo como la ciencia que estudia las teorías de la belleza, que a su vez, por ser interpretable, ha dado lugar a corrientes que abarcan desde la filosofía a la sociología y la psicología. La estética es algo, como vemos, omnipresente en nuestras vidas, seamos o no conscientes de ello.
Si además, decimos que la estética es una ciencia, y entendemos por ciencia el conocimiento de las cosas por sus causas y su sistemática, podríamos pensar que la estética puede establecer unas leyes conforme a lo que es bello.
Estas afirmaciones, que se podrían razonar de forma lógica y desarrollada, habran despertado en vd. un sentimiento de duda más que razonable.
¿Qué es lo bello?
Quizá haya determinados contextos en los que sea posible enunciar unas normas conforme a la estética, pero, conforme al objeto de este texto (la creación plástica), está claro que no. El arte, y más concretamente el arte visual, es una de las obras del ser humano que, teniendo un poderoso vínculo con la estética, no acata normas, ni reglas, permanece indómito y siempre puede cuestionarse. Entonces... ¿qué es el arte?. Todavía nadie ha sido capaz de enunciar una definición convincente y, lo que es más importante, que englobe todo lo considerado "producción artística". El fotógrafo y teórico Joan Fontcuberta, dijo que la imagen es tán grande como el espectador; el mismo Platón, en su propuesta de sociedad ideal, sujeta a la razón pura, proponía eliminar la fábula, la poesía y otras artes imaginativas, por sustituir la verdad por lo inventado, por alejarse de lo razonable.
Parece que el arte es un estímulo que solo se da si es contemplado con una clara predisposición a buscar las huellas de lo que no es razonable, de lo que no se preve, de lo que corresponde al terreno de la locura, de lo irracional, de lo espiritual.
Todas las culturas, a lo largo de la historia, han producido algo que llamamos arte, y que, entre otras cosas, representa la esencia de las mismas. Es un denominador común. Sin embargo, no toda expresión artística nace del puro impulso del artista por materializar un sentimiento, que es la parte que aqui nos ocupa. Esa forma de arte, la que no tiene otra misión que la de satisfacer un deseo de trascender de lo físico y cotidiano, es la que nos hace humanos. Probablemente, no hay diferencias entre las Meninas de Velázquez y la "fuente" de Duchamp si el espectador es capaz de olvidar sus prejuicios y centrarse en lo espiritual de la obra, en lo que se esconde tras su apariencia física. Cuando todo lo que nos rodea responde a una estética, no se percibe, es como si lo estético no estuviera (como un sonido constante que no es percibido, puesto que no hay punto de referencia), es entonces cuando, algunos, tenemos la necesidad de materializar algo que nos permita llegar a ese estado. En este caso; el arte como acto o pensamiento, es fruto de la ausencia estética.
Al igual que no percibimos un sonido constante hasta que éste no desaparece (percibimos su ausencia), quizá solo podamos llegar al arte a través del no-arte, de su negación, de su exterminación.
En ocasiones, para decidir si algo es o no es una obra de arte, basta con la imposibilidad de razonar que no lo es, y esto a veces pasa.
Corbeau, lunes, 01 de octubre de 2001, 13:04:42.
Ernesto es un hombre fascinado por la vida
Ernesto Salvatierra es un hombre fascinado por la vida. La vida le ata a este mundo que compartimos.
Para él se trata de conectar las cosas en su esencia más pura. El punto de vista espiritual de la materia.
Los cuerpos de matería contienen algo. Algo que todavía no se ha inventado para analizar la composición espiritual, eso que permite saber el comportamiento futuro del cuerpo. El proceso lento de su descomposición. Las causas de la tristeza, la inquietudes...
Cuando mira parece comprender la causa de su existencia. En el cosmos todo está conectado. El origen primero se obvia, como el fin. El mal es lo que no debe renovarse, sino perecer, porque en su existencia se corre el riesgo de que perezca también el bien, la vida global. No es un mundo de necesidades cuando se crea una gran masa. En la vida sólo comer y la compañia es de verdad imprescindible. Cuando Jesús actúa es en una gran empresa, en lo que está encomendado. En su mundo la violencia existe como en el nuestro. Y para desprender el mal del futuro, en su análisis de causas del mal, realiza unas reglas para que sean inculcadas para la mejora de vida. Para creer fuertemente en el futuro.
Todo es para él una razón espiritual. Hasta trabajando se dejaba llevar por la espontaniedad de sus pensamientos. Esto no sabía si era bueno o malo, pero era. Y cada vez era mayor. Con el paso del tiempo su vida se fue complicando. No era el hecho de dominar la técnica. Era compreder el espejismo en el que estaba. Y para eso le ayudó la fotografía. La utilizó al principio para la realización de imágenes que tenía en su cabeza, pero descubrio que era de la realidad, de sí mismo de lo que hablaba siempre. Empezó a conectar a las personas poara analizar el mundo. Plasmó en imágenes sus cuerpos y las partes de sus cuerpos, y las plasmó en momentos que fueron. No se sabe bien el porqué. Que fascinación le daban algunas personas? qué formas, qué momentos?.
Para él se trata de conectar las cosas en su esencia más pura. El punto de vista espiritual de la materia.
Los cuerpos de matería contienen algo. Algo que todavía no se ha inventado para analizar la composición espiritual, eso que permite saber el comportamiento futuro del cuerpo. El proceso lento de su descomposición. Las causas de la tristeza, la inquietudes...
Cuando mira parece comprender la causa de su existencia. En el cosmos todo está conectado. El origen primero se obvia, como el fin. El mal es lo que no debe renovarse, sino perecer, porque en su existencia se corre el riesgo de que perezca también el bien, la vida global. No es un mundo de necesidades cuando se crea una gran masa. En la vida sólo comer y la compañia es de verdad imprescindible. Cuando Jesús actúa es en una gran empresa, en lo que está encomendado. En su mundo la violencia existe como en el nuestro. Y para desprender el mal del futuro, en su análisis de causas del mal, realiza unas reglas para que sean inculcadas para la mejora de vida. Para creer fuertemente en el futuro.
Todo es para él una razón espiritual. Hasta trabajando se dejaba llevar por la espontaniedad de sus pensamientos. Esto no sabía si era bueno o malo, pero era. Y cada vez era mayor. Con el paso del tiempo su vida se fue complicando. No era el hecho de dominar la técnica. Era compreder el espejismo en el que estaba. Y para eso le ayudó la fotografía. La utilizó al principio para la realización de imágenes que tenía en su cabeza, pero descubrio que era de la realidad, de sí mismo de lo que hablaba siempre. Empezó a conectar a las personas poara analizar el mundo. Plasmó en imágenes sus cuerpos y las partes de sus cuerpos, y las plasmó en momentos que fueron. No se sabe bien el porqué. Que fascinación le daban algunas personas? qué formas, qué momentos?.
martes, 10 de marzo de 2009
mirar dentro

5 de enero de 2004
après la pluie
Ernesto Salvatierra busco durante años la transcripción correcta a papel de la realidad que le envolvía. Lo último que retrató fueron las nubes, espuma del universo. Fijando sobre la materia el constante cambio.
Lo veía todo tras su ventana. Le apenaba que la belleza que veía se perdiera. Por eso trataba de recortala. La describía con palabras. La copiaba, la mejoraba (creía mejorar la realidad). A veces de su cajón saltaban una gran amalgama de huellas y fósiles muertos. Era un gran cementerio de una gran belleza. Le gustaba mirarlos para saber quien era, quien había sido, qué era lo que había visto con sus propios ojos, Ernesto Salvatierra.
Sobre el cajón de imágenes desordenadas cronológicamente, un espejo colgaba de la pared. Este espejo repetía las todas las imágenes que se enfrentaban a él, pero sólo unos ojos valientes podían verse a sí mismos.
Pasaron los años y todo lo describible fue descrito. Cuando terminó de esta ardua labor se deshizó del equipaje. Se sintió libre, rejuvenecido, infantil, libre de su destino. Enterró definitivamente sus fantasmas, que se alejaron en paz, y buscó una nueva estrella.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

