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martes, 26 de enero de 2016
miércoles, 3 de octubre de 2012
la comida del plato
Estoy comiendo con mi mujer y Carmen quiere más luz...y le digo...¿para que quieres más luz? ¿No sabes donde está tu boca?...
jueves, 30 de diciembre de 2010
miércoles, 15 de diciembre de 2010
sábado, 11 de diciembre de 2010
viernes, 3 de diciembre de 2010
fondo
lunes, 29 de noviembre de 2010
supervivencia
sábado, 27 de noviembre de 2010
María
domingo, 14 de noviembre de 2010
e.m.

-mira eso (una piedra) ¿de donde habrá salido?.
- de otra piedra.
- ¿esto te importa?
-¿se puede pedir más? ¿quieres más a un pájaro?
- yo sólo quiero lo que veo.
- ¿dónde habrá ido la mariposa? ¿te acuerdas?
- al aire, a la piedra, al agua, al fuego.
(extracto de una conversación entre fotocopia y especular).
martes, 30 de marzo de 2010
lo innombrable
jueves, 28 de enero de 2010
jueves, 26 de noviembre de 2009
vacio

Ante la pregunta de ¿qué materiales se usan para la escultura? inmediatamente Salvatierra pensó en el papel...luego se le ocurrió el aire, y por último la ausencia de materia, la existencia del espacio. Siempre se veía lo lleno, pero se obviaba el vacio. Lo lleno da forma al vacio y al revés. Lo mismo le pasaba a los espacios en blanco o en negro. Como están allí y nadie los respeta es muy fácil entrar e invadirlos. Horror vacui. El silencio es difícil de ver y fácil de llenar.
Pensó en invertir la dirección de la luz y fijarse en el sentido direccional de las sombras, y descubrió que la sombra también avanza.
miércoles, 8 de julio de 2009
s.g.
10-09-2003
Como cada septiembre empiezo a escribir una especie de diario. Esta vez voy a narrar los hechos que acontecieron poco antes de comprarme el coche.
Un día antes, creo recordar, cogí la furgoneta de mi madre para llevarle al mecánico. La razón de la visita era un cambio de una pieza de la dirección. Al principio no lo percibí. Una sombra reboloteó por el retrovisor. Me pareció un murciélago, como los que ví la semana pasada en los corrales de la casa de Bea en Serrate. Me asusté. Sus alas revoloteaban hacia la ventana.
El pájaro buscaba una salida desesperadamente. Detuve la furgoneta. Abrí la puerta trasera. Allí estaba inmovil.
Mi mano lo acarició un momento. Salió volando al instante hacia el oeste con el viento a favor.
Un día más tarde a la mañana era un día especial. Iba a comprarme mi primer coche. Dejé entrar a Rufo.
Rufo es un gato que recogí de la calle una noche en las calles de Zaragoza. Entonces era un gato pequeño y más o menos gracioso.
Con el Tiempo su cuerpo y su cabeza fueron haciéndose más grandes, al contrario que su cola, erectil y esquelética.
Le dejé entrar, como digo, para que tomara su desayuno. Yo estaba algo nervioso, por no decir bastante.
Rufo, en una de mis ausencia, tomo un trozo de carne de encima de la cocina. El sabe como yo, creo, que ese no es su lugar. Así que decidió bajarlo al suelo para comérselo más alegremente. Al verlo me invadió la furia y la rabia. Le dí una patada. Desapareció instantaneamente, como "arte de magia". Y yo no sabía donde estaba. Recapacité, pero ya era tarde.
Fuí a buscar mi coche. Realizar los papeles. El coche debía ir a nombre de mi madre, así que como ella estaba durmiendo por ir a trabajar de noche, yo, más mosqueado todavía, porque me dijo el día anterior que vendría, acabé falsificando su firma de buen gusto para poder realizar el papeleo.
Por la noche un pájaro gris con una raya amarilla como el que ví dentro de la furgoneta, estaba en las fauces de Rufo.
Mi hermano lo vió primero y comento: uno que ha caido.
Al día siguiente le pedí perdón al gato. Pareció perdonarme. Lo dejé entrar de nuevo, pero repitió su acción el la cocina con un filete ya hecho. Cuando lo hemos visto, lo hemos ahuyentado. Algo me dice que era demasiado tarde. Salió corriendo, esta vez era evidente como corría...me he comido la mitad del trozo. La otra mitad se lo ha comido la otra gatica. Aggata. No para de enseñar el culo con su espumosa cola. Es muy pesada.
El 9 de Septiembre del año 2003. Ahora es la noche del 10. Una luna llena, grande redonda cerca de Marte más cerca que nunca.
11 de Septiembre. Me gusta pensar en el trabajo que hacen los astros para que todo vaya variando.
El camino de los artistas, dejan huellas inmediatas de lo que ven. Pasado, presente, futuro. Son espectadores y actores. Los más conscientes.
Izquierda pensamiento. Derecha intuición.
Yo he perdido esa esperanza. dejo que me mezca el viento. Pero algo me alienta y me dice despierta. Haz tu camino.
jueves, 25 de junio de 2009
Sobre "la figura de la ausencia"
" Decían que el suelo se hundía bajo sus pies. ¡Como si hubiera algo más magnífico que sentir que el suelo se hunde bajo los pies!"
Gustav Meyrink, El Golem.
"No conocemos lo que vemos", me decía Rubén. Y yo sólo podía asentir. Siempre hemos huído de la identidad de las imágenes, siempre hemos pretendido que la representación sea la cosa representada. Para conocer, para hacer posible al mundo, extraemos de su superficie escenas planas, mapas sustitutorios.
La fotografía no es un registro de verdad, es una metáfora que nos canjea experiencia por papel impresionado. Fotografiamos ausencias, no presencias. Lo que nos queda es totalmente distinto a la memoria; es como la huella de un perro en el cemento de la acera, como una jarrilla de cerámica en la que alguien en Cuenca ha escrito "Cuenca".
Tenemos miedo, miedo del abismo que se abre cuando acotamos los límites de una imagen, cuando ya no nos tragamos la falacia de que alguien nos mira desde un cuadro en la pared. Es esta falacia la que nos hace sonreír ante las pantallas, la que nos hace crédulos.
Y cuando hemos perdido la fe en las imágenes ¿qué nos queda?. Pienso en Robert Frank: las distancias, relaciones entre ellas. En las fotos de Rubén, tan desnudas, los retratados se enfrentan con confianza a su "ausencización", a la resignada mutación en algo diferente a sí mismos. Estas mutaciones, como objetos presentes, establecen mediante una ubicación (un montaje, me alegra incluir esta palabra) diálogos misteriosos con otra; diálogos entre imágenes casi autónomos con respecto a sus referentes. Quizá en ello haya algo de poética...Pero lo que a mi me interesa es lo indecible de esa relación, el enigma que el "magnetismo" entre dos presencias nos plantean. Como borradores para que, al fin, la eme con la a no sean ma nunca más.
De JAVIER AQUILUÉ para la exposición en San Sebastian
miércoles, 18 de marzo de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
el horario lo tengo cambiado
(4-10-2001)
Varias fuentes de información apuntan a que Aries está en su
mejor momento desde hace mucho tiempo. Al encender la televisión una futuróloga comenta que el cosmos está agitadísimo. El mejor signo es aries.
El que está en peor situación es capricornio, mi ascendente.
Al darse la coincidencia de que realmente hoy ha sido un
día catástrófico pienso, como siempre en paralelismos.
Aries y capricornio son signos no afines, pero representados
en animales con cuernos (cabras). Viendo mis imágenes
repetidas mil veces (tozudez) veo la gran capacidad de encontrar
similitudes con las relaciones entre las personas y las cosas.
Algunas fruto de la contemplación consciente y otras del azar (¿inconsciente?).
Desde luego hay una gran cantidad de hechos inexplicables.
hoy se me han caido cosas al suelo, me he cortado con cristales
y el horario lo tengo cambiado.
miércoles, 11 de febrero de 2009
primer díptico encontrado
Era lo que tenía hacer diapositivas y que te las enmarcaran. El azar hizo esto. No fue intencionado, quiero decir. Fue en una excursión a la cima del Moncayo. Por el 2000.
"El hombre caminaba lentamente. Sus pasos por la tierra del desierto dejaban una futil huella. Su mirada dura. Sus manos caían.
Avanzada día tras día por las mismas llanuras, en el horizonte dientes ovalados que cambiaban con la luz.
Pensaba consigo mismo palabras e imágenes del pasado, conviertiendolas mágicamente en presente.
Quieres dar un paso más?
y arrastraba un pie hacia adelante.
Porqué no regresas sobre esa huella?
porque no sería regreso.
Un nuevo paso inoportuno.
Cuando divisó una hormiga levantó el pie para pisarla fuertemente.
Levanto su mirada al sol.
Dejo que la brisa jugara con su pelo sobre su cara.
Se paró.
Se sentó.
Sus piernas se cruzaron.
Sus manos se apoyaron sobre las rodillas.
Observó la hormiga largamente. Sentía que cambiaba el orden de las cosas con su presencia.
La hormiga le escaló el pie hasta el lugar donde se cruzaban las piernas.
Se observaron largamente.
No me muevo. Respiro en armonia.
Acaricio la tierra. Mis manos huelen a rosas.
Y se tomó la cabeza entre las manos.
El sol marchitó más apresuradamente su cara.
Quiero descender al centro de este circulo.
Tomó un puñado de tierra y dejó deslizarse la arena por los huecos de la cuenca.
Apretó las piedras sintiendo comprimirlas. Las dispersó por el aire.
Mis maños huelen a rosas.
La hormiga se agitó nerviosamente.
Busco el camino de regreso.
Pero las huellas se han disipado.
Estoy solo. Sólo me acompañas tú. Ahora.
Te iba a pisar.
Yo también.
Allí vamos.
Tu primero.
Y dieron el paso definitivo.
inoportuno".
domingo, 11 de enero de 2009
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