domingo, 15 de marzo de 2009

el horario lo tengo cambiado



(4-10-2001)
Varias fuentes de información apuntan a que Aries está en su
mejor momento desde hace mucho tiempo. Al encender la televisión una futuróloga comenta que el cosmos está agitadísimo. El mejor signo es aries.
El que está en peor situación es capricornio, mi ascendente.
Al darse la coincidencia de que realmente hoy ha sido un
día catástrófico pienso, como siempre en paralelismos.
Aries y capricornio son signos no afines, pero representados
en animales con cuernos (cabras). Viendo mis imágenes
repetidas mil veces (tozudez) veo la gran capacidad de encontrar
similitudes con las relaciones entre las personas y las cosas.
Algunas fruto de la contemplación consciente y otras del azar (¿inconsciente?).
Desde luego hay una gran cantidad de hechos inexplicables.
hoy se me han caido cosas al suelo, me he cortado con cristales
y el horario lo tengo cambiado.

Ernesto es un hombre fascinado por la vida



Ernesto Salvatierra es un hombre fascinado por la vida. La vida le ata a este mundo que compartimos.
Para él se trata de conectar las cosas en su esencia más pura. El punto de vista espiritual de la materia.
Los cuerpos de matería contienen algo. Algo que todavía no se ha inventado para analizar la composición espiritual, eso que permite saber el comportamiento futuro del cuerpo. El proceso lento de su descomposición. Las causas de la tristeza, la inquietudes...
Cuando mira parece comprender la causa de su existencia. En el cosmos todo está conectado. El origen primero se obvia, como el fin. El mal es lo que no debe renovarse, sino perecer, porque en su existencia se corre el riesgo de que perezca también el bien, la vida global. No es un mundo de necesidades cuando se crea una gran masa. En la vida sólo comer y la compañia es de verdad imprescindible. Cuando Jesús actúa es en una gran empresa, en lo que está encomendado. En su mundo la violencia existe como en el nuestro. Y para desprender el mal del futuro, en su análisis de causas del mal, realiza unas reglas para que sean inculcadas para la mejora de vida. Para creer fuertemente en el futuro.
Todo es para él una razón espiritual. Hasta trabajando se dejaba llevar por la espontaniedad de sus pensamientos. Esto no sabía si era bueno o malo, pero era. Y cada vez era mayor. Con el paso del tiempo su vida se fue complicando. No era el hecho de dominar la técnica. Era compreder el espejismo en el que estaba. Y para eso le ayudó la fotografía. La utilizó al principio para la realización de imágenes que tenía en su cabeza, pero descubrio que era de la realidad, de sí mismo de lo que hablaba siempre. Empezó a conectar a las personas poara analizar el mundo. Plasmó en imágenes sus cuerpos y las partes de sus cuerpos, y las plasmó en momentos que fueron. No se sabe bien el porqué. Que fascinación le daban algunas personas? qué formas, qué momentos?.

martes, 10 de marzo de 2009

mirar dentro



5 de enero de 2004
après la pluie

Ernesto Salvatierra busco durante años la transcripción correcta a papel de la realidad que le envolvía. Lo último que retrató fueron las nubes, espuma del universo. Fijando sobre la materia el constante cambio.

Lo veía todo tras su ventana. Le apenaba que la belleza que veía se perdiera. Por eso trataba de recortala. La describía con palabras. La copiaba, la mejoraba (creía mejorar la realidad). A veces de su cajón saltaban una gran amalgama de huellas y fósiles muertos. Era un gran cementerio de una gran belleza. Le gustaba mirarlos para saber quien era, quien había sido, qué era lo que había visto con sus propios ojos, Ernesto Salvatierra.

Sobre el cajón de imágenes desordenadas cronológicamente, un espejo colgaba de la pared. Este espejo repetía las todas las imágenes que se enfrentaban a él, pero sólo unos ojos valientes podían verse a sí mismos.

Pasaron los años y todo lo describible fue descrito. Cuando terminó de esta ardua labor se deshizó del equipaje. Se sintió libre, rejuvenecido, infantil, libre de su destino. Enterró definitivamente sus fantasmas, que se alejaron en paz, y buscó una nueva estrella.

miércoles, 11 de febrero de 2009

primer díptico encontrado



Era lo que tenía hacer diapositivas y que te las enmarcaran. El azar hizo esto. No fue intencionado, quiero decir. Fue en una excursión a la cima del Moncayo. Por el 2000.


"El hombre caminaba lentamente. Sus pasos por la tierra del desierto dejaban una futil huella. Su mirada dura. Sus manos caían.
Avanzada día tras día por las mismas llanuras, en el horizonte dientes ovalados que cambiaban con la luz.

Pensaba consigo mismo palabras e imágenes del pasado, conviertiendolas mágicamente en presente.

Quieres dar un paso más?
y arrastraba un pie hacia adelante.

Porqué no regresas sobre esa huella?
porque no sería regreso.

Un nuevo paso inoportuno.

Cuando divisó una hormiga levantó el pie para pisarla fuertemente.
Levanto su mirada al sol.
Dejo que la brisa jugara con su pelo sobre su cara.
Se paró.
Se sentó.
Sus piernas se cruzaron.
Sus manos se apoyaron sobre las rodillas.

Observó la hormiga largamente. Sentía que cambiaba el orden de las cosas con su presencia.
La hormiga le escaló el pie hasta el lugar donde se cruzaban las piernas.
Se observaron largamente.

No me muevo. Respiro en armonia.
Acaricio la tierra. Mis manos huelen a rosas.

Y se tomó la cabeza entre las manos.

El sol marchitó más apresuradamente su cara.

Quiero descender al centro de este circulo.

Tomó un puñado de tierra y dejó deslizarse la arena por los huecos de la cuenca.
Apretó las piedras sintiendo comprimirlas. Las dispersó por el aire.

Mis maños huelen a rosas.

La hormiga se agitó nerviosamente.

Busco el camino de regreso.
Pero las huellas se han disipado.
Estoy solo. Sólo me acompañas tú. Ahora.

Te iba a pisar.
Yo también.

Allí vamos.

Tu primero.

Y dieron el paso definitivo.

inoportuno".