miércoles, 10 de febrero de 2010

Ficciones


Durante los meses que precedieron a la excavación les mostraron láminas fotográficas de lo que iban a hallar. Ese primer intento probó que la esperanza y la avidez pueden inhibir.
De golpe -con el milagroso espanto de Robinson ante la huella de un pie humano en la arena- percibe alguna mitigación de esa infamia: una ternura, una exaltación, un silencio en uno de los hombres aborrecibles. "Fue como si hubiera terciado en el diálogo un ser más complejo".

Borges, "Ficciones".

nadando en la historia


Es sabido que una historia tiene un principio y un final y que los cuentos suelen tener moralejas (si te empeñas). Que la vida la puedes ver como una suma de historias; breves, largas e historias que te perseguirán para toda la vida. Puedes ver la vida como una película cuyo guión lo escribes tú, con un género dudoso, un drama, una comedia, un western... Las fotos proyectan los ambientes, las localizaciones, los protagonistas y las cuestiones.

Esperando la primavera.

domingo, 7 de febrero de 2010

Quizás



Cuando entras todo cambia. No sé si es bueno o malo verificar el contenido, pero es. Queriendo entender lo que contiene, verlo y beberlo de ese otro modo de la conciencia, alterando quizás el uso primero real de la imagen (vaciando el primer nivel de contenido de la imagen, Zabalza). Quizás sea la digestión de las palabras o las imágenes. La reflexión. La transformación de la materia en energía. Porque el hombre es como un emisor y un receptor a la vez. La imagen es la cáscara de huevo, quizás del huevo hueco del futuro. Lo ves por fuera pero no ves lo que contiene por dentro. Lo que está engendrando. Es demasiado dudoso lo que digo (metafórico! por dios!). Quizás es sólo una cuestión de bueno o malo. De bondad, de benevolencia. Quizás el hombre debe filtrar lo bueno y eliminar lo malo, lo que es perjudicial.
Mataron a los zorros porque se comían las gallinas.

jueves, 28 de enero de 2010

S.S.


"Ciertamente su luz nos deslumbra, pero podemos asimiliar una parte de esa luz como el árbol con la clorofila". Sender, otra vez.

O.L.


"Por cada sombra hay una luz, por cada luz un reflejo, por cada reflejo un vidrio o una gota de agua que lo descompone". Sender.

domingo, 24 de enero de 2010

corteza



"Corteza" era el mantra de Salvatierra. Lo golpeaba con la mente hasta que desaparecía.

viernes, 15 de enero de 2010

constelación



La primera vez que vi la tela terminada me recordó al Guernica y a Picasso. Por el tono, por el tamaño, y por el enfrentamiento entre el pintor y el modelo. El modelo puede dejarse hacer, entregarse y rendirse, pasar indiferente o entrar en su contradicción y luchar. Puede mirar de frente, provocar o eludir mirando para otro lado.

Cuando al principio me dispuse ante él, yo reía. Hacía años que no me retrataba y me sentía como un niño. Me miraba persiguiendo los primeros rasgos de sombra y luz. “Luego la gente se cansa de reir” me confesó. Cuesta mantener el mismo sentimiento durante una sesión de retrato aunque sea breve. Aún así, estuve sonriendo un buen rato. Después vi aparecer mi rostro entre las pinceladas y acabé sucumbiendo a la seriedad. En la fotografía el instante perecedero y fugaz es lo que permanece. Si la verdad no fuera tan relativa me gustaría creer que en la pintura los rasgos vitales e incorruptos del retratado son los que se plasman en el lienzo por la propia temporalidad inherente del proceso.

La mirada de David recorre sucesivamente la persona, la paleta, el color, la tela, el rostro, la paleta, la superficie… Desvela los rostros que salen de la niebla. Todos tienen diferente luz cambiante y esa suma me maravilla. Tiempo y acumulación de pinceladas en el mismo espacio con una multitud de variables que se definen en algo. Como en un rostro más verdadero y esencial causado por el proceso de feedback que depura las formas. Nada se acaba. Se da por concluido y se deja.

En la tela queda el conjunto de todas las personas, en días y lugares diferentes, eliminando la coherencia de la luz sin ningún pudor. El lienzo se acepta tal y como es, con las luces cambiantes de los rostros en un mismo cuadro. Ha obviado lo racional, permitiendo liberar la mancha.

Las personas que posamos para David formamos parte una imagen que sirve de mapa y de diario detallado de su proyecto. Nos posiciona próximos unos a otros, retratados en una misteriosa constelación que gira alrededor del pintor.

Y esto nos lleva a pensar que lo realmente importante ocurre fuera del lienzo. El proceso es la finalidad y la finalidad es el proceso. El lienzo es el anclaje que nos recuerda lo que pasó.

Es un regalo. Un espejo donde mirarse.

Pintura en estado puro.

Ernesto Salvatierra para el proyecto "el proceso en el otro" de David Adiego.
29 de Diciembre de 2009