
Ahora sí. Ernesto Salvatierra ha perdido su poder de detener el tiempo mentalmente. Su oido es atacado por un tinnitus constante que ha mermado su proceso de detención del tiempo y percepción extrasensorial. Este poder le permitía tener un gran "insigth" (capacidad de penetrar en una imagen) y comprender el pasado presente y futuro de una imagen y de su autor. Le permitía desdoblamiento y verse a sí mismo como actor y espectador al mismo tiempo.
Esto situa entre el oido y el cerebro la percepción temporal. El chi ya no se contiene. Fluye como un gran rio incontenible en todo momento. El descanso no existe. El sueño no es reparador.
